★☆☆☆☆ NEGLIGENCIA GRAVE Y PÉSIMO TRATO — MI AUTO PODRÍA HABERSE INCENDIADO
Llevé mi auto a este taller por un cambio de foco y apenas salí comenzó a salir humo desde el capó. Cuando volví y el mecánico descubrió que habían dejado MAL instalada la luz del neblinero, la cual estaba haciendo contacto con otra parte del auto y provocando olor a quemado. Es decir: el problema fue causado por una mala instalación hecha por ellos mismos. Si yo no me hubiera dado cuenta a tiempo, perfectamente podría haber provocado un incendio mientras manejaba.
Cuando llegué al taller, el mismo mecánico me mostró que la luz del neblinero sí estaba funcionando, aunque mal puesta. Después de “arreglarlo”, me dijeron que el auto estaba listo, pero cuando fui a revisarlo nuevamente, la luz ya no encendía. O sea: la luz funcionaba cuando llegué y dejaron de funcionar mientras ELLOS manipulaban el auto.
En vez de hacerse responsables por el daño que ellos mismos causaron, intentaron cobrarme una ampolleta nueva y se negaron constantemente a asumir cualquier culpa. Además, el trato fue pésimo: no me dejaron hablar, me interrumpieron todo el tiempo y el encargado incluso me gritó diciendo que me pagarían la ampolleta “de su sueldo” y que no volviera nunca más.
Si un mecánico rompe algo mientras está reparando un auto, la responsabilidad es del taller, no del cliente. Mucho cuidado.
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